José Antonio Alzate, el gran hombre ilustrado de México.

Jose-Antonio-Alzate-y-RamírezPor: Diego Ruvalcaba*

Nuestra colonia es atravesada por un eje vial que comunica el poniente con el oriente de la ciudad: El 1 norte, que nace en nuestra vecina colonia Agricultura y termina en el Estado de México. Pasa por los emblemáticos barrios de la Lagunilla, Tepito, Morelos, el aeropuerto, Pantitlán y por supuesto, Santa María la Ribera. Desde el casco de Santo Tomás y hasta Insurgentes, esta avenida toma el nombre de José Antonio Alzate. En el surgimiento de nuestro barrio, hace 158 años, la calle se denominaba Mosqueta, pero cambiaría su nombre actual en los albores del siglo XX.
Fue a mediados del siglo pasado que el gobierno de la Ciudad de México emprendió su proyecto de creación de ejes viales y cercenó la calle de Alzate para ampliarla. Cuentan los vecinos que muchas casas del lado norte de la colonia fueron divididas, partidas en dos, y con ello se perdió para siempre parte de la identidad de nuestra colonia y surgió así la separación conceptual entre Santa María-norte y Santa María-sur que en algunos vecinos prevalece.

¿Pero quién fue José Antonio Alzate?

De entrada hay que decir que no vivió en nuestra colonia. Se le pone el nombre a esta calle como homenaje a uno de los más grandes sabios que dio México. A José Antonio Alzate y Ramírez ni siquiera le tocó ver el siglo XIX, pues nació en Ozumba, Estado de México en 1737 y murió unos meses antes del nuevo siglo, en 1799 (más de cincuenta años antes del surgimiento de Santa María).

Criollo, es decir, hijo de españoles nacido en la Nueva España, desde pequeño fue autodidacta y decidió ser sacerdote. Para entender su vida y legado habría que situarnos en el siglo XVIII en la Nueva España. Aún no existía México como país, pero si había un gran nacionalismo. La corona española comenzaba a dar signos de agotamiento y sus colonias parecían ser más pujantes y desarrolladas que España, y continuamente había pugnas entre criollos y peninsulares de este lado del atlántico. En aquella época, los puestos importantes en el gobierno, cultura y artes, eran asignados a peninsulares. Un cuarto de los alumnos de la Academia de San Carlos la habían abandonado por la ineptitud de los profesores españoles, y las demandas ante la junta de discriminación era constantes. Los americanos querían ser respetados y valorados. Habían demostrado su gran capacidad. Era el principio de una toma de conciencia. ¿Si los novohispanos superamos a los peninsulares y producimos gran parte de su riqueza, por qué seguir bajo su yugo?, se preguntaban.

Mientras tanto, los jesuitas, siempre representando al ala progresista del catolicismo, comenzaron a estudiar a Descartes, Newton, Leibniz, Bacon y Franklin. Los padres Clavigero, Abad y Alegre, destacaron por introducir conocimientos científicos a la Nueva España. Alzate se vería altamente influenciado por ellos.

alzatea_verticillata099775uNo exageraré si digo que Alzate fue el “Aristóteles novohispano” ó como algunos lo consideran: el padre de la ilustración mexicana. Durante su vida, estudió las cochinillas, colibríes, golondrinas, el gusano de seda, el añil ó el planeta Venus. Lo mismo descubrió Xochicalco que midió las pirámides de Teotihuacán ó inventó instrumentos para la minería ó para deshuesar el algodón y rescató las técnicas de agricultura prehispánicas. En una expedición para estudiar la botánica peruana, descubrió una planta que hasta el día de hoy lleva su nombre: La Alzatea.

Reconocido por la sociedad científica de París, concentró sus descubrimientos y los de su tiempo en una magna obra: La gaceta literaria de México. Y desde esa tribuna, José Antonio Alzate protagonizaría uno de los debates intelectuales entre un criollo y un español, más sonados del siglo XVIII, que mantuvo el interés de sus lectores por más de un año. Alzate criticaría el sistema europeo de clasificación botánica y durante un año entero se enfrascaría en cartas con Vicente Cervantes, botánico español. Alzate defendía a muerte el conocimiento prehispánico y sostenía que era el más avanzado del mundo, mientras que Cervantes decía que en “la Nueva España no hay nadie que sepa cuidar una lechuga”. Pero Alzate demostraría mediante sus compendios científicos y culturales, que la Nueva España no tenía nada que envidiarle a la península ibérica, y que muy por el contrario, le superaba en muchos rubros. Este debate epistolar hizo que a Alzate se le considere uno de los precursores de la crítica literaria en nuestro país. Además, fue uno de los primeros grandes nacionalistas, Alzate decía:

“Quiero servir del mejor modo posible a mi patria, para restituir a su esplendor la verdad ofuscada por una turba increíble de escritores modernos…me he valido de todos los medios que me ha sugerido el amor a mi nación, procurando vindicarla de las falsedades con que la insultan varios extranjeros».

alzate2 alzate1Inventos de José Antonio Alzate

Ya en tiempos de Don Porfirio Díaz, y a manera de homenaje póstumo se crea en 1884 la Sociedad Científica Alzate y en 1935 cambiaría su nombre para convertirse en la Academia Mexicana de Ciencias la cual subsiste hasta el día de hoy, y que junto al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) y la Fundación alemana Alexander Von Humboldt, lanzan cada año, el premio de investigación José Antonio Alzate.

Como dato curioso, José Antonio Alzate era sobrino-nieto de una de las más grandes novohispanas de todos los tiempos. Poeta inmortal, y que también tiene una calle en nuestra colonia: Sor Juana Inés de la Cruz. ¡Definitivamente la lucidez intelectual venía de familia!

A Alzate ya no le tocó ver el siglo XIX ni el inicio de la independencia en 1810, pero sin dudarlo fue un gran impulsor del nacionalismo mexicano, de la idea de que no le debíamos nada a nadie, de las ideas de ciencia, progreso, investigación, reflexión y amor por la patria. Sin dudarlo, el legado de Alzate inspiraría a otros criollos a luchar por su nación y a terminar con la discriminación y el sometimiento español. No nos cuesta trabajo pensar, que en las tertulias organizadas por el cura Miguel Hidalgo, se leían animosamente, en voz alta, los descubrimientos y reflexiones de José Antonio Alzate.

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*Diego Ruvalcaba es cronista de Santa María la Ribera. Vecino desde hace 30 años de la colonia. Fundador del Cineclub Santa María, Radio Santa María la Ribera, y el portal web santamarialaribera.mx (primer radio y portal web local en la historia de la colonia). Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México y maestrante en Comunicación en el posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la misma universidad. Becario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Líneas de investigación: Radios comunitarias, gentrificación, medios ciudadanos alternativos, Santa María la Ribera, Barrio de la Merced, comunicación y cultura, cultura y elección pública, cultura popular contemporánea, estudios de futuro y cine contemporáneo.

Correo electrónico: diegoruvalcaba@gmail.com

One Comment:

  1. Fausto David Perera Escobedo

    Sin duda, José Antonio Alzate fue todo un genio en su época. Gran estudioso y polímata: filósofo, teólogo, sacerdote, astrónomo, cartógrafo, geógrafo, historiador, naturalista, botánico y periodista mexicano.

    Nuestra colonia tiene con gran orgullo un Eje vial que lleva su nombre. Excelente investigación por parte del autor.

    Gracias por compartir

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