Los 7 mitos de Santa María la Ribera

Por *Diego Ruvalcaba.

De los treinta años que llevo viviendo por acá, durante los últimos tres he aprendido más sobre Santa María que en los otros veintisiete. En todo este tiempo he tenido la gran oportunidad de aprender de vecinos, historiadores, cronistas y autores que han amado a nuestra colonia. De esta forma me fui dando cuenta que hay algunos datos que se repiten por todas partes y que al tratar de corroborarlos de manera documental, no cuentan con ningún sustento y por el contrario, las evidencias tangibles los contradicen. Damas y caballeros, con ustedes, mis 7 mitos favoritos sobre Santa María la Ribera:

Mito #1: El Kiosco viajó a San Luis y París.
Lo he escuchado mil veces. Inclusive lo dijo la cronista de la Ciudad de México, nuestra entrañable Ángeles González Gamio, en su último programa sobre la colonia transmitido por el canal 11. Muchos dicen que el Kiosco Morisco después de Nueva Orleans viajó a la feria Internacional de San Luis Missouri y otros temerarios llegan a afirmar que hasta viajó a…¡Paris!. Sin embargo, no existe ninguna evidencia documental de todo lo anterior, y muy por el contrario, he encontrado pruebas que desmienten (tristemente) la idea del Kiosco viajero.

Vayamos por partes sobre lo que si está documentado; el Pabellón Morisco (ahora llamado Kiosco Morisco) fue construido en Pittsburgh, Pensilvania, en la Union Mills Foundry, y de ahí fue enviado para participar en la feria centenaria mundial industrial y del algodón de Nueva Orleans que se celebró entre 1884 y 1885. Inmediatamente después fue traído a la Alameda central y en 1910 fue llevado a nuestra Alameda de Santa María la Ribera. De todo eso contamos con las respectivas pruebas obtenidas en el archivo de la ciudad. Entonces, en teoría, entre 1885 (año de la finalización de la feria mundial de Nueva Orleans) y 1910 fue cuando pudo viajar a otras ferias mundiales.

Primero revisé la lista de ferias mundiales en esa época: Efectivamente, en 1904 se hizo una exposición en San Luis Missouri, mientras que en Paris, durante el mismo periodo, hubo dos: En 1889 y 1900. Pero ahora sabemos que el kiosco morisco NO viajó a ninguna de esas ferias.

¿Cómo poder constatar que nuestro Kiosco estuvo o no estuvo ahí? Muy fácil. Revisando los programas de mano, catálogos y memorias de dichas ferias. Afortunadamente, tanto en Estados Unidos como en Francia son muy cuidadosos con su historia, y podemos encontrar dichos documentos digitalizados en sus bibliotecas locales. Aquí van:

1884-1885 World’s industrial and cotton centennial. Exposition of New Orleans
(El Pabellón Morisco, nuestro amado kiosco, diseñado por José Ramón Ibarrola SI participó)

Catálogo (ver página 16): https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=uiug.30112045778013;view=1up;seq=1

shown-here-are-the-mexican-national-exhibits-pavilion-and-the-main-by39w8 (1)El pabellón Morisco en Nueva Orleans (fuente: alamy.com)

Exposition Universelle Internationale de 1889 a Paris.
(El Pabellón mexicano fue diseñado por Antonio M. Anza, entonces, el Kiosco Morisco NO participó aquí)
Catálogo http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k738021/f30.image
Imagen del pabellón mexicano: https://www.loc.gov/pictures/resource/cph.3f03712/

Exposition Universelle Internationale de 1900 a Paris.
(El pabellón mexicano fue diseñado por Sebastián de Mier, entonces el Kiosco NO viajó a París)
Catálogo: http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k4328343
Imagen del pabellón mexicano: http://www.lookandlearn.com/history-images/M277773/The-Mexican-Pavilion-at-the-Exposition-Universelle-of-1900-in-Paris?img=25&search=Exposition+Universelle+1900&cat=look-and-learn-collections&bool=phrase

St. Louis World’s Fair. 1904 
(El pabellón mexicano fue diseñado por Leo Bonet, entonces el Kiosco Morisco NO participó en esta feria)
(Catálogo, ver pagina 107) https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=mdp.39015009216451;view=1up;seq=115
Imagenes del Pabellón mexicano: http://expo2015-milano.blogspot.mx/2014/08/history-expo-1904-saint-louis.html

Mito #2: El aniversario de la colonia.
Los únicos documentos existentes en el Archivo Histórico de la Ciudad de México que mencionan alguna fecha relativa a la creación de la colonia son el 18 de mayo de 1859 y el 15 de junio del mismo año, cuando los hermanos Flores reciben el permiso y publican respectivamente, el fraccionamiento e inicio de la venta de los lotes del rancho de Santa María. Las crónicas cuentan que ese mismo 15 de junio, ya había compradores interesados y hacia finales de 1859, se habían vendido la mayor parte de los lotes.

18 de mayo IMG_0665

Recuerdo que hace unos años, en el gobierno perredista de Alejandro Fernández se llegaron a celebrar hasta ¡TRES! aniversarios de la colonia en un sólo año: La de la delegación, la de unos vecinos y la de otros vecinos opositores. Hoy en día, hay un grupo de santamarienses que toman como referencia 1861, año en que se publica un mapa de Manuel Orozco y Berra, donde ya se muestra el trazado que conocemos ahora de la colonia, y por esta mera razón, muchos vecinos dicen que la colonia nació en 1861, porque según ellos fue en este año su “presentación en sociedad”. Lo que esos vecinos quizá desconozcan es que en 1860 no se publicó el mapa de Orozco y Berra, por lo que no aparecen las primeras construcciones de la colonia que sin duda se desarrollaron en ese año.

Aquí habría que preguntarse algunas cuestiones de lógica elemental: ¿Qué pasó entre junio de 1859 y 1861? ¿Se vendieron los lotes en octubre del 59 y se construyó hasta el 61? ¿En qué mes del 61 se publicó el mapa de Orozco y Berra? ¿En enero? ¿en junio? Al igual que los calendarios, ¿el mapa fue publicado en diciembre de 1860? Si fue así, obviamente las construcciones presentadas en el mapa fueron desarrolladas ANTES de la publicación del mapa y por consiguiente los primeros colonos llegaron ANTES de que el mapa fuera publicado. ¿Cuánto tiempo se tardó Orozco y Berra en hacer el mapa de la Ciudad de México?

Pero si aún así, no podemos contestar estas preguntas, en el proceso de investigación encontré este documento hermoso e incontrovertible: La solicitud de permiso para la instalación de una pulquería en 1860 en la calle de Santa María la Ribera. ¿Alguien en su sano juicio querrá instalar una pulquería donde no hay casas ni gente ni colonia trazada ni fundada? El documento demuestra que la colonia empezó a poblarse y a construirse desde 1860. La colonia no tuvo un corte de listón inaugural; no se tiene registro del primer poblador o la primera construcción. Podríamos concluir que los inicios de la colonia se resumen así: El 18 de mayo del 59 con el decreto, el 15 de junio del 59 con la publicación del folleto informativo de los hermanos Flores, el año de 1860 con el inicio de construcciones y negocios como el de la tlachiquería que aquí demostramos y finalmente el año de 1861 con la publicación del mapa que muestra las construcciones que desde 1860 (y posiblemente finales de 1859) ya se habían iniciado en la colonia.

tlachiqueria.png


Mito #3: La Santa María la Ribera es la primer colonia en la historia de la ciudad.

Nuestro querido Jorge Pedro Uribe, cronista de la Ciudad de México, reseña en su libro “Amor por la ciudad de México”, que la primer “colonia” en la Ciudad de México fue fundada en 1840, por habitantes franceses que quisieron imitar el modelo de los arrondissements parisinos. Finalmente este asentamiento de franceses, la llamaron “Nuevo México” ante la negativa del gobierno local de llamarse “Nueva Francia”.

Salvador Novo menciona que se les llamaba “la colonia francesa”, en alusión a dichos habitantes galos. No hay que olvidar que hasta ese momento, no existía tal concepto, pues el gobierno local los denominaba “Cuarteles”.

Años después, en 1857, surge la colonia de los Azulejos, precisamente a espaldas de la hoy conocida Casa de los Mascarones, y aunque era muy pequeña (sólo constaba de un par de cuadras), debe considerársele como colonia pionera. Al año siguiente, en 1858, vendría el gran proyecto de la ciudad: la creación de la colonia de los arquitectos, destinada a que los nuevos arquitectos formados en la Academia de San Carlos, pudieran ensayar sus creaciones. Y hasta 1859, como ya hablamos en el punto anterior, surgiría nuestra querida “Santa María de la RiVera” (ver siguiente mito)

Sin embargo, como la colonia de los azulejos fue absorbida en el 59 por Santa María y mientras tanto la colonia de los arquitectos, se desarrolló de manera lenta y nunca cuajó realmente para después ser dividida en la San Rafael, Juárez y Tabacalera. La Santa María sobrevivió como la primer gran colonia de la expansión del tiempo de modernidad que representó la Reforma. Tal vez no sea la primera cronológicamente, pero si lo es en nuestros corazones, ¿qué no?


Mito #4: Santa María la Ribera siempre se ha escrito con B de bueno (o de burro).

Aunque nos guste o no, el nombre original de la colonia es: “Santa María de la Rivera” como consta en el decreto para el fraccionamiento del rancho de Santa María. Durante los siguientes años del siglo XIX y la primera mitad del XX, muchos mapas y documentos siguieron mostrando la V, aunque también ya había muchos que lo escribían con B, hasta que poco a poco, la burocracia, la imaginaria popular y los titubeos gramaticales fueron quitándole el “de la” y cambiando Rivera por Ribera, hasta llegar al día de hoy, donde nadie puede dudar que nuestra colonia se llama “Santa María la Ribera”. Ni se te ocurra escribirlo con V de vaca en redes sociales: Serás duramente bulleado.

Como dato adicional, según la Real Academia de la lengua Española, ambas palabras son correctas y describen el pasado de nuestra colonia:
Ribera: Margen y orilla del mar o río. Tierra cercana a los ríos, aunque no esté a su margen.
Rivera: Arroyo, pequeño caudal de agua continua que corre por la tierra. Cauce por donde corre una rivera.

La colonia es una riBera porque se desarrolló cerca de un río (el río Consulado, que por cierto, tampoco es río, sino canal). Y la colonia también es una RiVera porque está en el cauce donde corre dicho río. De ahí que también la Rivera de San Cosme se escribiera así durante mucho tiempo.

¿A ustedes cómo les gusta más? ¿No se oye con más caché el nombre original “Santa María de la Rivera”?

IMG_0649


Mito #5: ¡El Kiosco Morisco es un Kiosco!

Como ya reseñamos en el punto 1, el Pabellón de México, Pabellón de minería, Pabellón Morisco ó La alhambra mexicana fue creado como un edificio de exposiciones para la feria mundial de Nueva Orleans, específicamente para mostrar la minería mexicana en su interior. El pabellón tenía vitrales y era un edificio cerrado y en los tiempos en que estuvo en la Alameda central fue utilizado como el edificio de la lotería nacional; tenía oficinas y hasta se proyectaba convertirlo en la sede de Parques y jardines de la Ciudad y ponerle un…¡baño! (ver imagen). Ya cuando se trasladó a nuestra colonia se convirtió en un Kiosco verdadero al quitarle puertas, divisiones y vitrales de los arcos.

baño

En 1910 el pabellón se colocó en nuestra Alameda de Santa María (antes llamado Jardín Hidalgo) lugar donde había un verdadero Kiosco (un kiosco clásico como el que conocemos en cualquier plaza de pueblo). ¿Ya vieron que hermosa foto? Data de 1905, se puede ver el Kiosco antiguo y al fondo, como si fuera un partenón griego, el recién estrenado Museo de Geología.
alameda1905Entonces fue que los vecinos de la colonia le cambiaron el nombre de Pabellón Morisco por Kiosco Morisco, puesto que empezó a funcionar para lo que sirve un verdadero kiosco: Espacio de encuentro, de música, de juego, de estar y de disfrutar. Hoy es el Kiosco más grande y hermoso de entre todos los kioscos de plaza que existen en el país.

Mito #6: José Alfredo Jiménez trabajó en la cantina París.
Veamos: José Alfredo Jiménez SI fue vecino de la colonia. Llegó de Guanajuato para vivir con sus familiares en la calle de Pino. Hacía su vida comunitaria: se cortaba el cabello en la colonia, jugaba fútbol en el redondel y coqueteaba con las chicas en la Alameda. Definitivamente SI frecuentaba la cantina París aunque vecinos que lo conocieron afirman que no era necesariamente su favorita.

Por supuesto, hay una foto de José Alfredo en la París, pero si se fijan bien, es una foto genérica que no indica nada. En cambio, tenemos un informante clave: Genaro Sierra, peluquero estrella de la “Peluquería París” en la calle del Chopo (vaya coincidencia afrancesada), y amigo desde la infancia de José Alfredo. El buen Genaro cuenta los detalles de la vida del poeta guanajuatense: Nunca trabajó en la Cantina París ni era su favorita, trabajaba como mesero en el restaurant yucateco “La Sirena de San Cosme” y se la pasaba sus tardes y noches etílicas en la Numantina de la colonia San Rafael, donde realmente compuso sus primeros éxitos. Sería en su lugar de trabajo, “la sirena de San Cosme”, donde José Alfredo Jiménez le cantó “Un día nublado” a los hermanos Huesca y de ahí se irían directamente a la XEW. No sobra decir que varios vecinos, que hemos entrevistado, y que conocieron y fueron vecinos de José Alfredo, han confirmado esta versión.

Pero eso no le quita ningún brillo a la cantina París. La más antigua de Santa María y con unas de las mejores botanas de la ciudad.


Mito #7 ¿De dónde viene la “Santa María” de Santa María la Ribera?

Ya hemos hablado de la Ribera o Rivera, queda claro que la colonia se asentó cerca del río (canal) Consulado. He escuchado tres versiones sobre la “Santa María” que le dio el nombre al rancho que se fraccionó para dar nombre a la colonia. La primera versión es que la virgen se encontraba dentro de la Ermita de la calle de la Rosa (hoy Eligio Ancona). La segunda es que se refiere a la virgen María que se encuentra entrando a mano derecha en la Iglesia de San Cosme y San Damián (y que data del siglo XVI). Y la tercera teoría, que al final es la correcta, la da Guillermo Boils en su libro “Pasado y Presente de la colonia Santa María la Ribera”: El rancho Santa María lleva su nombre porque su extensión abarcaba desde el río consulado hasta espaldas de la iglesia de Santa María la redonda (hoy en la colonia Guerrero).

Felizmente encontramos la historia notarial del rancho en el documento titulado:

“Año: 1768. Escritura otorgada favor de la N. C. en el año referido por la cantidad de $800 de censo perpetuo, sobre el Rancho de Santa María al Noroeste de la Capital y atrás de la Parroquia llamada de Santa María la Redonda

El documento relata que el rancho Santa María está relacionado con la iglesia (en una próxima publicación daremos a conocer el documento y dicha historia). ¡Así que tenemos que ir a adorar a nuestra Santa Patrona a otra colonia! Ni modo.

Sirva el presente artículo, para abrir puertas y ventanas a otros investigadores sobre nuestra querida colonia, esperando nuevas pruebas orales, testimoniales, documentales, que ayuden a construir o deconstruir más mitos sobre nuestra adorada “Santa María de la Rivera”.

*****
*Diego Ruvalcaba es cronista de Santa María la Ribera. Vecino desde hace 30 años de la colonia. Fundador del Cineclub Santa María, Radio Santa María la Ribera, y el portal web santamarialaribera.mx (primer radio y portal web local en la historia de la colonia). Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México y maestrante en Comunicación en el posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la misma universidad. Becario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Líneas de investigación: Radios comunitarias, gentrificación, medios ciudadanos alternativos, Santa María la Ribera, Barrio de la Merced, comunicación y cultura, cultura y elección pública, cultura popular contemporánea, estudios de futuro y cine contemporáneo.

Correo electrónico: diegoruvalcaba@gmail.com

4 Comments:

  1. Nicolás Eugenio Zamarripa López

    Qué bonito reportaje yo viví en Salvador Díaz Mirón 124 depto. 15 viví 26 años y fuí también jugador del redondel juntó con mí gran amigo Sergio Anaya Basabe qué hoy vive en león gto. Cómo esa colonia no hay ninguna gracias por recordarme tantos momentos tan bellos qué viví ahi

  2. Karla Guzmán Peña

    Estimado Diego,
    Soy Futura comunicóloga de la Universidad la Salle, estoy haciendo un proyecto de fotografía de la Colonia Santa María la Ribera, debido a que me encanta su historia, sus casas y sus calles.
    Quisiera saber si me pudiera acercar contigo un día para conocer más sobre la Colonia, me interesaría mucho saber tu punto de vista acerca de unos temas que considero importantes.
    Te dejo mis datos para saber si puedo agendar una cita contigo.
    Agradezco mucho tu atención y tu amor por la preservación de la historia de la Colonia.

  3. Pingback: ¿Por qué el Kiosco Morisco es único en CDMX? · México Chulo

  4. Muciño López Francisco Javier

    Excelente investigación que dan cuenta de las evidencias documentales en los archivos y bibliotecas vivientes (vecinos) que testifican la historia verdadera de nuestra colonia.
    Yo soy un bibliotecario que conoce la colonia desde hace 25 años fui testigo del pasar del tranvia y como los ejes viales dividieron la colonia para dar paso a la modernidad.
    Como olvidar sus vecidandes y casa porfirianas con posadas navideñas…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *